Este templo se llama Tahô Fuji Dainichirengezan Taisekiji y fue fundado en octubre del 3o año de Shô’ô (1290) por el Segundo Fundador Byakuren-ajari Nikkô Shonin, heredero de la Ley del Fundador Nichiren Daishonin. El nombre de Taisekiji proviene del nombre del lugar de su ubicación, Ôishigahara (Taiseki y Ôishi son dos maneras fonéticas del mismo ideograma). El creyente laico que hizo la donación es el gobernador de la aldea de Fuji Ueno, Nanjô Shichirô Jirô Tokimitsu.
 Nikkô Shonin heredó la totalidad del Budismo de Daishonin en el 5o año de Kôan (1282) y tomó la posesión del Prior del Templo Minobuzan Kuonji después del fallecimiento de Daishonin.
 Sin embargo, después de unos años, el gobernador de Minobu, Hagiri Sanenaga empezó a cometer diversos actos calumniosos por la incitación de Minbu-ajari Nikô, y no rectificaba en absoluto su actitud a pesar de las exhortaciones de su maestro Nikkô Shonin en repetidas ocasiones.
 Por lo tanto Nikkô Shonin, siguiendo las palabras de Daishonin que decía: “Cuando el gobernador se convierta en herético, dejaré de vivir en su tierra”, llegó a tomar la decisión de abandonar el Monte Minobu y en la primavera del 20 año de Shô’ô (1289) se trasladó a la zona de Fuji con todos los tesoros sagrados, empezando por la base primordial del Budismo de Daishonin, el Dai-Gohonzon del Supremo Santuario de Honmon, las cenizas de Daishonin y otros, por la invitación de Nanjô Tokimitsu, un fuerte creyente laico desde la época de Daishonin. Al año siguiente, 3o año de Shô’ô (1290), Nikkô Shonin fundó el Templo Taisekiji en donde entronizó el Dai-Gohonzon, adiestró numerosos discípulos y, así, estableció un sólido cimiento para el futuro de Nichiren Shoshu.
 Desde entonces, la ortodoxia del Budismo Verdadero se ha trasmitido de Nikkô Shonin al Tercer Fundador Nichimoku Shonin, de Nichimoku Shonin al Cuarto Sumo Sacerdote Nichidô Shonin y hasta el actual 68o Sumo Sacerdote Nichiño Shonin, como si se trasvasase el agua de un recipiente a otro.
 El Templo Principal de Nichiren Shoshu Taisekiji es el único recinto primordial que transmite correctamente las enseñanzas del Fundador Nichiren Daishonin y capaz de salvar a toda la humanidad del mundo.